Ciberbaiting (Ciaberacoso a profesores), conducta violenta y acoso escolar; Todos ellos… ¡en la misma semana! Todo esto han sido titulares con menos de 48 horas de separación entre ellos. Véase, 8 de octubre de 2016, dos noticias espeluznantes:

CONDENAN A UN COLEGIO VASCO POR EL CIBERACOSO DE UNA ALUMNA DE 13 AÑOS A SU PROFESORA”: El centro donostiarra y el padre de la menor deben indemnizar a la víctima con 24.000€ por los daños y perjuicios sufridos. Utilizaba plataformas como Tuenti  para realizar alusiones directas hacia su profesora y terceras personas, al novio de esta. Por la edad que tiene la menor, es inimputable. Enlace a la noticia

  • CIBERBAITING O CIBERACOSO A UN PROFESOR/A: Es el maltrato a profesores llevado a cabo por alumnos y puede producirse de muchos modos, con imágenes comprometidas o con faltas de respeto, utilizando como medio las Redes Sociales. Similar al ciberbullying pero en lugar de ser otro menor el acosado, lo es el profesor o profesora. Se burlan de algún defecto o característica física o de sus reacciones para después ridiculizarlos en Internet.  

“DAN UNA PALIZA A UNA NIÑA DE 8 AÑOS EN EL PATIO DE LA ESCUELA POR UNA PELOTA”: Una decena de jóvenes de entre 12 y 14 años atacaron a la pequeña, que sufre desprendimiento de un riñón, fisura de costilla, hematoma en la cabeza y varias contusiones. La consejera de Asuntos Sociales y Cooperación calificó el ataque de “muy violento”. Las primeras investigaciones descartan que sea un caso de acoso escolar. Enlace a la noticia

  • VIOLENCIA FÍSICA: Es cualquier acción que ocasiona un daño no accidental, utilizando la fuerza física o alguna clase de armamento u objeto que pueda causar o no lesiones ya sean internas, externas o ambas.

Y 10 de octubre de 2016, El Correo,

“TE ACUCHILLARÉ Y VERÉ CÓMO TE DESANGRAS”: La fiscalía pide 3 años de libertad vigilada para un menor, una de las peticiones más elevadas por bullying sin agresión física que se han registrado en España,  por acoso a una compañera de colegio, que tuvo escolta policial. Es uno de los casos más graves y difíciles de resolver que se han producido en Bizkaia. La Ertzaintza tardó 10 meses en identificar y detener al supuesto acosador. Sometía a su compañera a un acoso continuo y anónimo, describiendo en sus notas la forma en que iba a matarle, obligándola a llevar escolta policial y, finalmente abandonar el centro y trasladarse a otra comunidad. Enlace a la noticia

  • ACOSO ESCOLAR: Es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. Es una especie de tortura, metódica y sistemática, en la que el agresor sume a la víctima, a menudo con el silencio, la indiferencia o la complicidad de otros compañeros.
    Se caracteriza por ser un acoso reiterado encaminado  a conseguir la intimidación de la víctima, utilizando  un abuso de poder en tanto que es ejercida por un agresor más fuerte (ya sea esta fortaleza real o percibida subjetivamente) que aquella. El sujeto maltratado queda, así, expuesto física y emocionalmente ante el sujeto maltratador, generándose como consecuencia una serie de secuelas psicológicas

¿Qué estamos haciendo mal? ¿Dónde quedan valores como el respeto a los iguales, a los menores o a los adultos? ¿Y la empatía? ¿En qué valores estamos educando a nuestros hijos? ¿Esto ya pasaba antes y no salía a la luz o se nos está yendo de las manos el estilo educativo sin autoritarismo?  Que nuestros hijos tengan todo lo que nos piden, es una prioridad pero, ¿les estamos dando  un exceso de permisividad y una libertad malentendida? ¿Estamos creando una generación del “todo vale”? ¿Cómo puede ser que una pandilla de chavales de 12 años mande al hospital a una niña de 8 años? ¿Y que una menor de 13 sea capaz de acosar a una profesora? ¿Y que un chaval de 16 describa con todo tipo de detalles cómo piensa matar a su víctima, a la cual tenía sometida a un acoso constante y anónimo? ¿Hasta qué punto son conscientes de que están cometiendo delitos?

¿QUIÉN ASUME ESTA RESPONSABILIDAD? ¿QUIÉN “PAGA” ESTOS DELITOS?

Si se trata de menores de 14 años los que lo cometen, estos  son inimputables y en ese caso, la responsabilidad civil recae en los padres y en el centro escolar, los cuales están obligados por ley a la Restitución, a la Reparación del daño y/o a la Indemnización de perjuicios materiales y morales.

En el caso de los padres y del centro educativo, queda recogido en:

  • LORPM, art. 61.3, que responsabiliza solidariamente a los padres, tutores, acogedores o guardadores legales o de hecho, por los hechos cometidos por menores de 18 años.
  • Ley Orgánica 2/ 2006, de 3 de mayo, de Educación se reconoce el papel de la escuela en la prevención y lucha contra el acoso escolar.
  • Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor afirma que “los menores tienen derecho al honor, la intimidad personal y familiar y a la propia imagen ( 4.1) y los padres o tutores y los poderes públicos respetaran estos derechos y los protegerán frente a posibles ataques de terceros.(Art.4.5).
  • CÓDIGO CIVIL art. 1903Las personas o entidades titulares de un centro docente de enseñanza no superior responderán por los daños y perjuicios que causen sus alumnos menores de edad durante los períodos que se hallen en este. La responsabilidad cesará cuando prueben que emplearon toda la diligencia para prevenir el daño”

En el caso de que sean menores pero con edad comprendida entre los 14 y los 18 años, se les aplicará la Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero, Reguladora de la Responsabilidad Penal de los Menores (LORPM) para exigir su responsabilidad por la comisión de hechos tipificados como delitos o faltas en el Código Penal o las leyes penales especiales y que establece un marco flexible para que los Juzgados de Menores puedan determinar las medidas aplicables a éstos en cuanto infractores penales.

En el caso de la niña que acosó a su profesora el dictamen afirma que,  el padre de la menor “debió tomar las medidas adecuadas para asegurarse de que comprendía el alcance de los medios y elementos electrónicos que ponía a su disposición y también las oportunas medidas para el correcto uso que hacía de ellos” y desde PsicoWorks, también consideramos que conocer las características de las nuevas formas de relacionarse, las claves para realizar un buen uso de las innumerables herramientas que para ello disponemos, así como los riesgos que conllevan y las estrategias para evitarlos, conforman una formación y estrategia de prevención necesaria tanto para profesores/monitores, padres como para los propios menores y jóvenes.